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En el artículo anterior hacíamos una reflexión sobre lo que le puede costar al planeta el desarrollo de un sitio web. Vimos ideas para paliar este problema, y también vimos que el cambio climático debe ser una de las preocupaciones de los desarrolladores web, ya que como dice Gerry McGovern, el mundo “digital es físico”.
Hoy, y en los próximos días, seguiremos aprovechando las reflexiones de Gerry McGovern en su libro “World Wide Waste” para comentar un poco más sobre las implicaciones de una Web no acabada sobre el planeta Tierra, de cada una de nuestras decisiones diarias, o anuales como desarrolladores web o como usuarios. En la vida, nos importan las cosas que tienen valor y que las cosas tengan valor. Entonces, ¿cuál es el valor de la Web?
Valor: “Cualidad o conjunto de cualidades por las que una persona o cosa es apreciada o bien considerada.”
Que la Web tiene un valor económico no tenemos dudas, pues se desarrollaron y nacieron nuevos negocios gracias a ella. Algunos de nosotros vivimos de ello. Sin embargo, tener una Web que se preocupa por la experiencia de la Tierra, más allá de la experiencia del usuario, es lo que determinará su valor real y dictará que la Web sea apreciada por futuras generaciones.
No queremos que la web sea responsable por destruir ecosistemas y el medio ambiente, ¿verdad? ¿Qué puedes hacer?
Uno de los problemas relacionados con los residuos digitales tiene que ver con lo que valoramos y estamos dispuestos a pagar por ello. Por ejemplo, si valoramos el contenido de un sitio web, pero los autores de este sitio web deciden que a partir de hoy hay que pagar para acceder a ello, ¿qué puede pasar si yo decido no pagar? Las personas que han creado estos sitios web los llenarán de publicidad.
Esto es una realidad para tantos sitios web con informaciones interesantes — o por lo menos entretenidas — que muchas veces es difícil de leer la información por la cual hemos accedido al sitio web, por la cantidad de anuncios publicitarios. Por cierto, si “no reaccionas a los anuncios, ayudas a reducir los residuos.”
Por tanto, pagar por lo que tiene valor, significa “ayudar a otros a vivir gracias a su trabajo, y a mejorar el servicio y el soporte para aquello que tú valoras”. Además, si compras “compra cosas que duren” y si vendes, “vende cosas que duren”, y recuerda que si es gratis “es porque tus datos personales son el producto”.
¿Estás seguro que todos los datos que quieres guardar, deben ser guardados en la Nube, inmediatamente? Tal como en el mundo físico, todos sabemos que “cuanto menos distancia tenga que viajar una cosa, menor será el impacto en el medio ambiente”. Mantén tus ficheros poco importantes en tu unidad local.
Además, si no son nada importantes, bórralos. ¿Cuántas fotos has hecho a tu mascota para seleccionar apenas una para tu Instagram? Borra las demás y créate un proceso de “quitar la hierba, revisando y borrando fotos cada día”.
La cantidad de contenido creado en la Web es enorme. Si eres creador de contenidos, diseñador web, o programador webentenderás qué estoy diciendo. Esto también nos obliga muchas veces a querer cambiar (actualizar) de software casi a diario, para no hablar de hardware o de dispositivos.
Nacen nuevos frameworks “más interesantes”, o incluso nos entra la inspiración para crear nuestro propio framework, nuestro propio CMS, nuestro propio sistema de diseño. ¿Por qué no reutilizar “el contenido, diseños y códigos de terceros”?
Además, si es tuyo ¿por qué no compartes con otros para que estos no tengan que reinventar la rueda, y generar más residuos que hacen perder el valor de la Web?
Esta puede ser un poco polémica, pero vivir en una sociedad en la que las grandes marcas deciden lo que compras, o consumes, no te permite “pagar siempre por lo que tiene valor” y mucho menos “mantenerlo local”, ya que hablar de multinacionales es hablar de grandes distancias, y de la “globalización de la influencia” (positiva o negativa) con sus consecuencias propias. Si ya te funciona tu hosting de siempre, ¿por qué “levantar” más máquinas en uno de los gigantes del Cloud?
Si el futuro es artificialmente inteligente, entonces “el valor de nuestro mundo” también será dictado por la inteligencia artificial — ¿estás de acuerdo? ¿No será entonces importante velar por una Web cuya inteligencia artificial es respetuosa con el medio ambiente ahora, en el presente?
Una forma de hacer que el digital ayude al planeta, es optimizando. Haciéndolo reduces el “peso digital”, tus clientes lo agradecen y el planeta también. La clave está en mantenerlo todo ligero. Te dejo algunas recomendaciones de McGovern:
Para concluir, para que la web tenga un valor positivo, y siga siendo “apreciada o bien considerada”, estoy de acuerdo con McGovern cuando dice que es necesario saber esperar.
Sé que esto va a contracorriente porque el mercado (digital) exige velocidad, pero este aumento de velocidad tiene costes energéticos e inhibe el enfoque ecológico. La solución pasa por “resistir a los impulsos digitales, esperar, reducir la velocidad y pensar”.
¿Crees que reduciendo los residuos digitales mejoraríamos el valor de la Web? ¡Coméntalo abajo!
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Fuente: World Wide Worth
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