Del spot a la obra
La publicidad tradicional ha funcionado, en gran medida, como una disciplina de impacto: captar…
Buscar
La publicidad tradicional ha funcionado, en gran medida, como una disciplina de impacto: captar…
Hace no tanto, buena parte de la conversación sobre innovación en marketing giraba alrededor de una…
Las contraseñas no fallan porque la gente sea “despistada”. Fallan porque el propio modelo está…
En algunos entornos la innovación se hizo tan compleja que casi se ha desvanecido. Tener clara su definición inicial, o tener un propósito, un camino claro y una ruta clara es importante para que la innovación funcione.
En el último articulo comentábamos sobre el “mejor camino para la innovación” y que efectivamente no existía un “mejor camino”. Además, vimos ejemplos de diferentes compañías, con diferentes enfoques, que han tenido éxito desarrollando su propio caso de negocio.
Enfatizamos la idea de que el mejor camino para la innovación es aquél en que tu tienes tu propia guía de innovación, alimentada por recursos internos e impulsada por el mercado al que quieres llegar.
Pero, sea cual sea el camino que decidas seguir, probablemente habrá algunos obstáculos que deberás superar. Para muchas personas la innovación es, o se ha transformado, en un laberinto en el que es fácil perderse en los diferentes obstáculos. Estos obstáculos no permiten, por ejemplo, que los proyectos de innovación lleguen al mercado.
El libro “The innovation Maze: 4 Routes to a Successful New Business Case” de Gijs Van Wulfen me parece una buena herramienta como factor añadido para la elaboración de tu guía. Sobretodo porque el autor ofrece instrucciones sobre cómo superar los obstáculos en el laberinto de la innovación. ¡Te animo a leerlo!
Pero, resumiendolo, tu forma de superar los obstáculos dependerá en mucho del punto de partida que decidas escoger para desarrollar tu nuevo caso de negocio.
Van Wulfen propone simplificar la innovación con cuatro rutas estructuradas – la ruta de la idea, la ruta de la tecnología, la ruta del problema del cliente, y la ruta del reto del negocio.
Es decir, cada ruta está caracterizada por un determinado punto de partida que puede ser una idea, una tecnología, un problema para tus clientes, o un reto de negocio. Para Gijs, tu trabajo inicial es escoger la ruta adecuada en el laberinto de la innovación. Tendrás que ser consciente de la esencia de tu negocio y al mismo tiempo saber que habrá riesgos, pero mínimos, pues la intención es guiarte en la superación de los obstáculos y dificultades.
El objetivo es transformar la innovación a partir de un simple presentimiento hasta llegar a ser una oportunidad real, un nuevo producto, experiencia o servicio y crear un nuevo caso de negocio convincente.
Te toca a ti escoger el punto de partida, pero pasarás por los mismos puntos de parada: nueve actividades que necesitarás para simplificar la innovación.
Idear, diseñar una idea de negocio; visualizar una oportunidad para un nuevo producto o servicio.
Concretar la idea en una tarea de innovación especificando las expectativas y los límites: ¿Por qué quieres innovar?, ¿Qué es?, ¿Para quien?, ¿Dónde?, ¿En qué parte del mundo? ¿Cuando quieres introducir los nuevos productos o servicios? Qué criterios debe tener la idea?
El sí y/o el no son importantes. Un no significa dejarlo.
Escoger el momento; el mejor equipo; Determinar el ritmo correcto; Recaudar los fondos necesarios.
Orientarse, recibiendo insights de las tendencias, los mercados, las tecnologías y los clientes.
Crear un modelo de negocio viable alrededor de la idea.
¿Cuál es la mejor tecnología para lanzar nuestro nuevo producto o servicio? ¿Cómo transformar la nueva tecnología en un caso de negocio convincente?
¿Estarás infringiendo delitos contra la propiedad intelectual de terceros?
La investigación sistemática y la prueba permiten validar la aceptación de tu producto o servicio en el mercado.
Concluyendo, independientemente de la ruta que escojas, todas son similares pues tendrás que realizar las mismas actividades. Es cierto que el orden en que ejecutas las actividades tendrá un o otro impacto en la efectividad de tu innovación, por eso también es importante ser flexible. Durante la ruta, muchas cosas pueden cambiar.
La clave está en el enfoque. Por ello deberás preguntarte: ¿En qué está enfocada mi innovación? ¿Es un enfoque claro? Soy capaz contestar a las preguntas básicas?
Fuentes:
Recibe las últimas novedades directamente en tu correo. Sin spam.
La entrada 9 actividades para simplificar la innovación aparece primero en INUSUAL.
Comentarios